Para consagrar a Dios el día y el trabajo

PARA CONSAGRAR A DIOS EL DÍA Y EL
TRABAJO
L- Señor, sol de justicia, que nos iluminaste en
el bautismo;
T-Te consagramos este nuevo día.
L-Que sepamos glorificarte en cada uno de los
momentos de nuestra jornada;
T- Y glorifiquemos tu nombre en cada una de
nuestras acciones.
L- Tú que tuviste por Madre a María, siempre
dócil a tu Palabra;
T- Encamina hoy nuestros pasos para que
obremos también como Ella según tu
voluntad.
L- Haz que mientras vivamos aún en este
mundo que pasa, anhelemos la vida eterna;
T- Y por la Fe, la Esperanza y el Amor vivamos
ya contigo en tu Reino.
Con la misma confianza que tienen los hijos
con su Padre, acudimos nosotros a nuestro
Dios, diciendo: Padre nuestro…

ORACIÓN:
Te pedimos, Señor, que la claridad de la
resurrección de tu Hijo ilumine las dificultades
de nuestra vida; que no temamos ante la
oscuridad de la muerte y podamos llegar un
día a la luz que no tiene fin. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Amén.