Jueves 02 de Noviembre de 2017

1ª Lectura    Apoc 21, 1-7

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Y oí una voz potente que decía desde el trono: “Esta es la morada de Dios entre los hombres: él habitará con ellos; ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será con ellos su propio Dios. Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó”. Y el que estaba sentado en el trono dijo: “Yo hago nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, yo le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la Vida. El vencedor heredará estas cosas y yo seré su Dios y él será mi hijo”.

Palabra de Dios.

Comentario

El mundo nuevo se presenta con varias imágenes: una ciudad resplandeciente, una novia en el día de su boda, un cielo nuevo y una tierra nueva. Este mundo nuevo concreta nuestra esperanza: la vida con Dios en una comunión de amor.

Sal 26, 1. 4. 7-9. 13-14

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

O bien:

Contemplaré la bondad del Señor.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su templo. R.

¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz; apiádate de mí y respóndeme! Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.

2ª Lectura    1Cor 15, 20-23

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida.

Palabra de Dios.

Comentario

Cristo amante y solidario con la humanidad, nos resucitará a cada uno de nosotros venciendo la muerte del pecado que vive en nosotros. Permanezcamos siempre unidos a él en todo momento como la vid a los sarmientos, unidos a su Palabra y al hermano necesitado. Hasta que él vuelva.

 

Aleluya  Lc 24, 5

Aleluya. ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Aleluya.

Evangelio Lc 24, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes. Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: ‘Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día’”. Y las mujeres recordaron sus palabras.

Palabra del Señor.

Comentario

Como las discípulas que van a la tumba llenas de amor por el Maestro, también nosotros honramos a nuestros seres queridos. También a nosotros se nos dirigen las palabras del anuncio, para que no busquemos entre los muertos. Porque creemos que la muerte no tiene la última palabra, cuando recordamos a nuestros seres queridos lo hacemos llenos de esperanza en que un día la resurrección nos reunirá.

 

Fuente: Sanpablo.com.ar