Viernes 03 de Noviembre de 2017

Lectura Rom 9, 1-5

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo. Siento una gran tristeza y un dolor constante en mi corazón. Yo mismo desearía ser maldito, separado de Cristo, en favor de mis hermanos, los de mi propia raza. Ellos son israelitas: a ellos pertenecen la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto y las promesas. A ellos pertenecen también los patriarcas, y de ellos desciende Cristo según su condición humana, el cual está por encima de todo, Dios bendito eternamente. Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Pablo, judío fariseo, no fue insensible ante lo que pasaba con su pueblo. Él hace un repaso de todos los beneficios recibidos de Dios como signos de ese amor que permanece a pesar de todo, pues Dios es siempre fiel a su Alianza. A pesar de ello, el Apóstol sufre en su corazón por todos aquellos que no pudieron reconocer a Jesús como Aquel por quien todas las promesas fueron pronunciadas.

Sal 147, 12-15. 19-20

R. ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!

¡Glorifica al Señor, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión! Él reforzó los cerrojos de tus puertas y bendijo a tus hijos dentro de ti. R.

Él asegura la paz en tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo. Envía su mensaje a la tierra, su palabra corre velozmente. R.

Revela su palabra a Jacob, sus preceptos y mandatos a Israel: a ningún otro pueblo trató así ni le dio a conocer sus mandamientos. R.

Aleluya Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio Lc 14, 1-6

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Delante de él había un hombre enfermo de hidropesía. Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: “¿Está permitido sanar en sábado o no?”. Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo sanó y lo despidió. Y volviéndose hacia ellos, les dijo: “Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?”. A esto no pudieron responder nada.

Palabra del Señor.

Comentario

En este capítulo 14 del Evangelio según san Lucas, leeremos varios pasajes que tienen un escenario común: todos ocurren alrededor de la mesa. Estar sentados a la misma mesa –la comensalía–, implica siempre algún grado de comunión; no nos sentamos a comer con cualquiera. Estas acciones y palabras de Jesús alrededor de la mesa, son ya un signo del reino de Dios: una mesa con lugar para todos.

Fuente: Sanpablo.com.ar