Jueves 04 de Enero de 2018

Lectura        1Jn 3, 7-10
Lectura de la primera carta de san Juan.

Hijos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como Dios mismo es justo. Pero el que peca procede del diablo, porque el diablo es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del diablo. El que ha nacido de Dios no peca, porque el germen de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. Los hijos de Dios y los hijos del diablo se manifiestan en esto: el que no practica la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

Palabra de Dios.

Comentario
El criterio para reconocer a quien viene de Dios es muy concreto y notorio: quien practica la justicia y ama al prójimo. Demos gracias a Dios por las personas que él pone en nuestro camino y que son realmente hombres y mujeres “de Dios”.

 

Sal 97, 1. 7-9
R. ¡El Señor manifestó su victoria!
Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

Resuene el mar y todo lo que hay en él, el mundo y todos sus habitantes; aplaudan las corrientes del océano, griten de gozo las montañas al unísono. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. R.

Aleluya        Heb 1, 1-2
Aleluya. Después de haber hablado a nuestros padres por medio de los Profetas, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo. Aleluya.

Evangelio     Jn 1, 35-42
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Estaba Juan Bautista con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: “¿Qué quieren?”. Ellos le respondieron: “Rabbí –que traducido significa Maestro– ¿dónde vives?”. “Vengan y lo verán”, les dijo. Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde. Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías”, que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: “Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas”, que traducido significa Pedro.

Palabra del Señor.

Comentario
Juan es generoso en la realización de su misión. Él también tiene discípulos, pero ahora debe aceptar que algunos de estos se van detrás de otro maestro. Juan ha sido realmente el precursor: con su mensaje y con su testimonio de vida, ha preparado los corazones para que estos hombres lleguen a reconocer quién es Jesús.

 

Fuente: Sanpablo.com.ar